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Trabajos realizados

por privados de libertad del CAI San Rafael.

I Taller: Nueva Oportunidad

Despertando al soñador. Fotografía: Laura Escobar

Trabajos realizados

por privados de libertad del CAI San Rafael

Nuestro lema

re-socialízate. re-edúcate. re-insértate

lunes, 10 de marzo de 2014

Privados de Libertad reciben formación en finanzas por parte de académicos de la Universidad Nacional

Prof. Edwin Gonzalez 
El pasado mes de noviembre del 2013 académicos de la Escuela de Administración de la Universidad Nacional se sumaron a la misión de Nueva Oportunidad he impartieron el módulo de finanzas, con el cual se finalizó la formación del proceso de incubación 2013.

Los académicos Edwin González, Jorge Montoya  y Oscar Barrantes compartieron con los privados de libertad sus conocimientos en finanzas, con una alta empatía y sensibilidad humana lograron romper con los paradigmas que envuelven a esta población e impartir dentro del contexto penitenciario un módulo cargado de ejemplos prácticos y totalmente aplicables a sus futuras empresas desde una metodología tipo taller.

Prof, Jorge Montoya
El módulo de finanzas se caracterizó por ser altamente académico y una calidad comparable a las impartidas en las aulas universitarias. Los privados de libertad beneficiarios se mostraron emocionados y honrados de recibir este módulo por parte de académicos con alta trayectoria universitaria. A su vez, el director del CAI San Rafael agradeció la labor de los académicos quienes  crearon un precedente en la formación en finanzas dentro del ámbito penitenciario.


Prof. Oscar Barrantes
Para Nueva Oportunidad es un honor contar con académicos de la Escuela de Administración como facilitadores de las sesiones del proceso de incubación. Nos sentimos sumamente agradecidos con Don Edwin, Don Jorge y Don Oscar por el conocimiento compartido, pero principalmente por unirse a nuestra causa e involucrarse de forma activa en ella. ¡Necesitamos más maestros y profesores dispuestos de dejar por un momento las aulas para llevar la formación a quienes más lo necesitan! 




martes, 8 de octubre de 2013

Juan Carlos: “Aprendí a tener control de mis decisiones”

Juan Carlos Castro, emprendedor  
La primera vez que cometió un delito tenía quince años, un estómago vacío y una adicción corriendo por sus venas.  A los veinte años un juez condenó a  Juan Carlos a la pena privativa de libertad, así fue como ese muchacho rebelde y vivaracho conoció lo que por años esquivó: la cárcel. Ahí durante siete años perfeccionó sus conocimientos en soldadura, zapatería y lo que se le permitiera; Juan Carlos quería aprender, quería ser otro.

A sus veintisiete años salió en libertad, volvió a una sociedad que ya no conocía, que ya no le quería. Tuvo a su primera hija, y tuvo algunos trabajos ocasionales como soldador. Tocó puertas y luchó.

Luego llegaron cuatro hijos más, ¡su ilusión!, pero para la sociedad Juan Carlos seguía siendo un delincuente, el error no se perdonaba. Fue así como, por razones que ni él mismo justifica, reincidió, tenía cuarenta y dos años y nuevamente  un juez le imponía volver a prisión para ser “readaptado”. Vivió la pérdida de su familia, la frustración y la falta de apoyo.

Se le asignó en el Centro de Atención Institucional San Rafael, pero esta vez Juan Carlos tenía otra ilusión: sus cinco hijos. Fue así como se las ingenió para hacer artesanías de papel y venderlas dentro del centro, luego se incorporó al grupo de música del centro y más tarde fue contratado por la empresa Suttle. Pasó de un “modulo bravo y peligroso” a uno de “beneficios y oportunidades”, Juan Carlos aprendió a brillar dentro del centro, quiso dejar de ser un delincuente.

En el 2012 asistió a los talleres de inducción de Nueva Oportunidad, recomendado por el Departamento de Orientación del centro, desde el inicio se distinguió por su sonrisa, sus deseos, y sus ganas.  Juan Carlos fue seleccionado como parte de los beneficiarios de Nueva Oportunidad, con su proyecto de  instalación reparación  de portones y accesos automáticos, durante más de veinte sesiones (y contando) le dio forma a su sueño.

Hoy, ya en libertad asegura que  se egresó de la cárcel para nunca volver, no porque esta le haya rehabilitado sino porque es una experiencia que no quiere repetir. Para él, Nueva Oportunidad significó: “despertar al soñador que estaba dormido por la carga del pasado, abrir los ojos, ser importante para alguien, para un equipo de formadores que cree mí. Aprendí a tener control de mis decisiones”.
Señala que el éxito en su proceso de reinserción se debe a su proceso en Nueva Oportunidad, en especial al apoyo de la psicóloga Marta Correa, quien le dio herramientas a nivel de inteligencia emocional que le han sido vitales para no reincidir.

Juan Carlos sabe que no será sencillo, pero cree en él y en su Nueva Oportunidad.  Es un emprendedor, un soñador, no es un delincuente, ya no quiere hacer daño, sólo le pide a la sociedad que le permita trabajar y nunca más volver a ser un privado de libertad.

En Nueva Oportunidad nos sentimos orgullosos de Juan Carlos, de su avance, de la forma  y alegría en que interioriza los conocimientos, de su empoderamiento y su fuerza. Estamos agradecidos de ser parte de su proceso de reinserción, celebramos su libertad y trabajamos junto con él en materializar sus sueños.
El sistema penitenciario, el país, el mundo, está lleno de Juan Carlos, soñadores que sólo necesitan un par de alas. ¿Se las damos? 

lunes, 7 de octubre de 2013

Yo también soy emprendedor: generación 2013


¡Yo también soy emprendedor! 
Según el artículo 51 del Código Penal costarricense las penas deben ser cumplidas “de manera que ejerzan sobre el condenado una acción rehabilitadora. Sin embargo, con una sobrepoblación del 37% a julio del 2013 (según datos del Ministerio de Justicia y Paz), las cárceles costarricenses no pasan de ser un depósito de “despojos humanos”. 
El “tratamiento penitenciario” es inexistente; no puede hablarse de resocialización cuando los recursos son pocos y las necesidades son muchas. Los privados de libertad se reinsertan a la sociedad a pesar de la cárcel, no gracias a ella. La prisión deforma, potencia la actitud hacia el crimen,  optimiza y perfecciona las habilidades necesarias para el delito. 
Con cada condena de prisión se condena un poco a la muerte, a la violación de los Derechos Humanos, a portar por siempre una etiqueta de delincuente. Los  privados de libertad se convierten en un problema del que nadie quiere hacerse responsable: están encerrados, apartados, lejos de la vista de la “sociedad”. 
Pero se nos olvida que más temprano que tarde, ese privado de libertad regresará a la sociedad. Readaptado o no, convivirá con nosotros. En ese momento necesitará de las herramientas y habilidades que la cárcel debió darle, pero que por el contrario se encargó de negarle,  y en su lugar le enseñó a ser un mejor delincuente. 
El problema penitenciario no puede esperar. No se puede tapar con parches ni decorar con mejores instalaciones. Es necesario crear opciones distintas, dejar de dar las mismas respuestas. La única forma de que el privado de libertad deje de ser un delincuente es dejándolo de tratar como tal. 
En este contexto, Nueva Oportunidad crea una opción real y práctica para esta población: ser emprendedores. Durante el proceso de formación se les invita y se les trata como ciudadanos. No se habla de delitos ni de leyes, se habla se aptitudes y futuros.  Les empoderamos para que tomen el protagonismo de su proceso de reinserción social y modelen su propio destino. 
Hoy y durante las próximas semanas les presentaremos a algunos de nuestros emprendedores. Les invitamos a verles de la misma forma que lo hacemos nosotros: como personas. Olvide las rejas que les encierran; déles una Nueva Oportunidad de reincorporarse a la sociedad de una forma digna. 

miércoles, 22 de mayo de 2013

Una mañana en el CAI San Rafael


A las 7 a.m dejamos la casa para una mañana cargada de ideas, optimismo y deseos de compartir: los días de taller en el CAI San Rafael comienzan temprano.  Los talleres se desarrollan los miércoles, pero desde días antes coordinamos los ingresos de cada una de las personas: los vehículos, cámaras, memorias USB, meriendas, materiales y todo lo que necesitaremos, por más insignificante que parezca.
Viajamos casi siempre en bus, sorteando el humor de los choferes y su cara al vernos subir cargados de bolsas. “¿Pasa por puesto diez?”, preguntamos al subir. “No, llego hasta la plaza”. Esto indica que tendremos que caminar unos ochocientos metros cargando las bolsas. No obstante, la hora apremia y no  podemos esperar treinta minutos más por otro bus. 
Los detalles de la sesión se afinan de camino: definimos pendientes, comentamos ideas. Cada minuto tiene que ser aprovechado: un emprendedor social no pierde la oportunidad para agregar valor a su idea. 
Al llegar a San Rafael de Alajuela nos distribuimos las bolsas y emprendemos la caminata. Minutos antes de las 9 a.m estamos en la entrada del CAI San Rafael: presentamos las cédulas y esperamos que nos dejen ingresar. 
Sigue la requisa. Nos revisan cada una las cosas que llevamos: entregamos nuestros celulares y preguntamos, por si acaso, si se la cámara fotográfica tiene permiso de ingresar. Según el oficial de ese día, parte de la merienda y los materiales no podrán ingresar. Según su criterio, puede servir como arma para una riña o puede esconder drogas. 
Ahora que somos visitas habituales el ingreso es más sencillo; hace un año podíamos tardar casi media hora en la requisa. “Ahí vienen los re” dicen los oficiales, en alusión a nuestro slogan. Nos saludan con una sonrisa y preguntan: “¿Cómo cargaron todo eso?”.
La requisa superada, caminamos al centro penal con la satisfacción de haber pasado la primera prueba. Aún falta otra: en la oficina de orientación consultamos si se nos asignó oficial de custodia. Esto es importante porque significa que tan puntuales iniciamos la sesión. Hoy todo está orden, y escuchamos el megáfono llamar uno a uno a “nuestro muchachos”. 
En la Sala Holanda (llamada así gracias a una donación de la embajada holandesa) organizamos el espacio según las necesidades del día; saludamos a quienes, según ellos mismos manifiestan, nos extrañaron toda la semana. Les preguntamos por su semana y les contamos de la nuestra, como quien trae un poquito de esa libertad que tanto añoran. Repartimos materiales y damos espacio a la acción. 
La sesión transcurre entre risas, dinámicas y muchísima ilusión. Ya no son unos inexpertos, ¡están empoderados! Tienen criterio, ayudan a su compañero, exigen información, preguntan. ¡Son emprendedores! El grupo es diverso: cada uno es único, representa una realidad distinta. 
Si alguno se ve cabizbajo es nuestra labor intervenir, asegurarnos de que, según nuestras capacidades, se encuentre lo mejor posible. Según cuenta las cosas en su casa no van bien. Le ofrecemos nuestro apoyo, posibles soluciones, le invitamos a pensar en el futuro. 
Al finalizar la sesión compartimos la merienda, aprovechamos para tertuliar. Hacemos de este tiempo un encuentro cercano: somos un grupo de amigos conversando, interesados por la vida del otro, conscientes de que el éxito depende del trabajo de todos. 
El oficial observa cauteloso. Ve su reloj. Considera que la tertulia se ha tardado demasiado. Nos despedimos de cada uno, cada quien a su estilo. Nosotros también estamos retrasados: en la tarde toca trabajar, ir a la universidad o terminar algún pendiente. 
Nos despedimos del CAI San Rafael con el corazón a reventar, felices de que al menos por una mañana, fueron menos privados de libertad y un poquito más protagonistas de su vida. 

miércoles, 15 de mayo de 2013

Hamlet: "Dentro de mi adormece una persona con sueños y metas"


La siguiente es una transcripción de la reflexión hecha por Hamlet, emprendedor de Nueva Oportunidad, sobre su experiencia en el proceso de formación: 

"Hola un día de tantos, me encontraba cerca de la oficialía de Guardia, me acerque por interés ya que se observaban cosas de comer, el asunto es que entré, y empecé a escuchar sobre ideas y de juegos de mente para poder desarrollar habilidades de pensar en un proceso de cambio para mi vida.
Yo veía a la gente que iba al curso y sentía entusiasmo por poder estar adentro y hablaba con la funcionaria y que va, quedé afuera como tres cursos y no me dejaban entrar, hasta que me dieron el chance de ir al primero y me trataron bien. Después me metí a otros y ya se sabían mi nombre y me trataban bien.
Y gracias a Dios me escogieron. El curso de nueva oportunidad es lo más extraordinario que le puede haber pasado a mi persona, privado de libertad ya que me ha abierto la mente y me he dado cuenta que dentro de mi adormece una persona con sueños y metas, despertaron a un líder, un luchador, un emprendedor, que va a salir adelante, a prosperar. Todo eso gracias a la formación que me dan mis compañeros y compañeras de Nueva Oportunidad.
Yo tenía un vació en mí y ya no.  Aprendí cosas nuevas para surgir en el futuro con mayor proyección y sabiduría, soy una de las personas más agradecidas de este Centro Penal  por haberme tomando en cuenta en este sueño de Libertad y Superación y lo que he vivido con ustedes es lo mejor de lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo ya que mi esfuerzo y mi fe me hicieron un triunfador.
Como persona e crecido mucho emocionalmente y e llegado a controlar mis capacidades de carácter, me siento orgulloso de mi por esforzarme y permanecer en un cambio, ya que estas sesiones que han brindado por estos meses, me han ayudado para pensar en otro cambio para superarme por mi y por los que necesitan de mi. Doy gracias al señor por haber iluminado a estas muchachas a construir este sueño y por hacerme parte de el, me han enseñado a ser un hombre más integro y que por mi conducta de cambio soy más responsable de mis actos y mis pensamientos, he abierto los ojos ya que tengo un don en mis manos y nunca e sacado provecho de esta bendición.
Estoy demasiado agradecido con todas las personas que han venido hasta aquí y sacrificarse por un ser humano y enseñarle el camino a la superación, ahora como soy parte de este sueño voy a llegar a esta meta ya que no voy a dejar que todo este esfuerzo que han hecho por mi sea en vano, tiene un valor en mi vida ya es parte de mi sangre y fluye por mis venas el compromiso de no defraudar a mis semejantes, son ustedes jóvenes con demasiado buen corazón siempre le pido a Dios que los proteja y los bendiga en sus camino
Atte
Hamlet Ávila Marín
New Oportunity Fashion Style" (sic) 
Hamlet, emprendedor de Nueva Oportunidad

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